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La ilusión de un nuevo proyecto

Aterrizamos en Perugia a eso de las seis de la tarde. Vamos cargados con cámaras, focos e ilusión, además de una maleta extra vacía que volverá a Barcelona llena de parmesano, capocollo (un fiambre delicioso hecho a partir del cuello del cerdo) y aceitunas.

Tras recoger el coche, nos ponemos en marcha por estas carreteritas secundarias de Umbria tan maravillosas, demasiado estrechas para que dos coches pasen a la vez, pero con un encanto único que ninguna autopista conseguirá en la vida. Poco a poco, la luz del sol empieza a cambiar de intensidad. Antes era más fuerte y ahora se ha vuelto dorada. Avanzamos poco a poco, sin prisa, disfrutando de cada valle, barranco y bosque.

Cuando llegamos a Locanda del Gallo, Paola y Arya, su nuevo cachorro de labrador, salen a darnos la bienvenida. Más tarde llega Erich (Irish para los amigos), una de las personas más calmadas que he conocido. Paola, por su parte, es como una madre, dulce y cariñosa desde el primer minuto. Sin apenas tiempo para terminar de saludarnos, ambos empiezan a poner la mesa mientras nosotros preparamos el material y nos disponemos a sacar algunas fotos. Nos cuesta decidir por dónde podemos empezar ya que todo nos gusta, todo nos atrae, todo nos pide que lo fotografiemos. Finalmente nos decantamos por algunos espacios exteriores donde aprovechamos los últimos rayos de sol.

Una vez terminamos el trabajo, nos sentamos a cenar con ellos y aprovechamos para preguntarles unas cuantas cosas que nos rondan la cabeza. Paola nos cuenta, por ejemplo, que siempre les gustó tener huéspedes. Desde su antigua casa veían un palacio que, con el tiempo, se convirtió en lo que hoy es Locanda del Gallo, después de que lo compraran y lo reformaran. Ese palacio, construido en el siglo XVI, pertenecía al marqués del Grillo. Curiosamente, el actor italiano Alberto Sordi lo interpretó en la película del mismo nombre. Después de unas cuantas idas y venidas, de mucho hablarlo y más pensarlo, se tiraron a la piscina y compraron el terreno para poner en marcha su sueño.

Al día siguiente, nos levantamos a las 5:30 y vamos al otro lado del valle. Poco a poco, las colinas se van iluminando a medida que el sol se levanta por detrás de Perugia. Después, volvemos al hotel para tomar un café y seguir a lo nuestro. Nos tiramos todo el día haciendo fotos y hablando con Paola de cómo enfocar la nueva comunicación de Locanda. Ella se deja guiar y, a la vez, tiene ideas muy claras de lo que quiere para el hotel. ¡Así da gusto trabajar!

Tenemos bien claro que este es uno de esos proyectos que pondrán en marcha el nuestro propio, así que queremos empezar con buen pie. El trabajo va más allá de una web o unas fotos bonitas. La clave está en conseguir transmitir el mismo cariño que Paola e Irish muestran a todos sus clientes, en hacer que todo aquel que vea la nueva cara de Locanda del Gallo se sienta inmediatamente transportado a Umbria. Después de días y días de trabajo, creo que podemos decir que lo hemos conseguido.

Stay hungry, stay wild

Locanda del Gallo,
Frazione S.Cristina, 06020 Gubbio PG, Italia.
+39 075 92 29 912, info@locandadelgallo.it

 

Locanda del Gallo

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